Si tienes diabetes, no estás solo. Hay millones de personas con diabetes en todo el mundo.
Es una enfermedad tratable y, con un tratamiento adecuado, puede vivir una vida larga y plena.
Lo que debes saber sobre la diabetes
La diabetes es una enfermedad en la que la cantidad de azúcar (glucosa) en la sangre es superior a la normal.
La diabetes tipo 1 es aquella en la que el páncreas del organismo produce poca o nada insulina. La insulina es necesaria para que la glucosa entre en las células del organismo. La glucosa procede de los alimentos que ingerimos y se utiliza en todas las células y órganos para generar la energía que mantiene al cuerpo en funcionamiento.
Las personas con diabetes tipo 2 aún pueden producir insulina, pero las células no pueden responder a la insulina adecuadamente. En otras palabras, son "resistentes a la insulina". Al principio, el páncreas lo compensa produciendo más insulina. Pero al cabo de un tiempo, se agota y no puede producir suficiente insulina para mantener la glucosa en sangre dentro de los límites saludables.
¿Cómo se puede tratar la diabetes tipo 2?
La diabetes responde bien a una serie de cambios en el estilo de vida, por lo que hay muchas formas de controlarla. Los hábitos saludables y la medicación actúan conjuntamente para controlar los niveles de glucosa en sangre.
- Alimentación: establece un plan de alimentación personalizado, idealmente con la ayuda de un dietista experimentado.
- Ejercicio: mantente activo en tu vida cotidiana.
- Medicación: toma los medicamentos que tu profesional de la salud te indique.
Causas y factores de riesgo de la diabetes tipo 2
La causa exacta de la diabetes tipo 2 no se conoce del todo. Las investigaciones han demostrado que el desarrollo de la diabetes tipo 2 está vinculado a una serie de factores de riesgo.
Estos factores de riesgo comprenden:
- Antecedentes de hiperglucemia, prediabetes o diabetes gestacional
- Presión arterial alta
- Colesterol alto
- Factores genéticos y raza
- Historial familiar
- Sobrepeso y obesidad
- Falta de ejercicio
- Edad
Consejos para un estilo de vida saludable
1. Alimentación
Es posible controlar la glucosa en sangre con hábitos alimenticios saludables. Saber qué contienen las comidas que ingieres hace que sea mucho más fácil controlar su efecto sobre la glucosa en sangre.
Consejos útiles:
- Come variado: come distintas familias de alimentos.1
- Come equilibrado: haz varias comidas a lo largo del día y no te las saltes.1
- Elije lo que más te guste: verduras, productos integrales, fruta, productos lácteos sin grasa, grasas saludables y carne magra o pescado; muchos alimentos son adecuados.1


2. Bebidas
Piensa también en las bebidas: también pueden afectar tu nivel de glucosa en sangre.
Consejos útiles:
- Mantente hidratado. El agua es tu mejor opción.
- ¿Te gusta el café o el té? Si se toman sin añadir nada, pueden formar parte de una dieta sana y baja en azúcar.
- Cambia a bebidas con bajo contenido en azúcar y otras alternativas saludables.2
- El alcohol contiene calorías y, a veces, azúcar, por lo que puede influir en el nivel de glucosa en sangre. Pregunta a tu profesional de la salud si tiene alguna duda sobre qué hacer respecto al alcohol.
3. La importancia de mantenerse activo
Si tienes diabetes, es esencial mantenerse activo. Hacer ejercicio con regularidad es una forma importante de ayudar a mejorar los niveles de glucosa en sangre, ya que puede ayudar a las células del cuerpo a utilizar la insulina de forma más eficaz.3,4 La actividad física también puede mejorar el nivel de colesterol,4 mejora la presión arterial4 y puede reducir el peso de forma sostenible.5
Si buscas ideas para incorporar el ejercicio a tu vida diaria, echa un vistazo a los siguientes consejos:6
Empieza poco a poco: si es la primera vez que haces ejercicio, intenta hacer pequeños cambios que te hagan mover más en tu vida diaria. Por ejemplo, sube las escaleras en lugar de utilizar el ascensor, ves andando a las tiendas en lugar de conducir u organiza paseos con amigos y familiares.
Estimula tu ritmo cardiaco: cuando estés preparado para hacer más, prueba ejercicios aeróbicos como correr, montar en bicicleta y nadar. Este tipo de actividad es útil para controlar los niveles de glucosa en sangre y mejora la salud del corazón.
Añade entrenamiento de fuerza: si puedes, intenta hacer ejercicios con pesas dos o tres veces por semana. Este tipo de actividad puede mantener los músculos y los huesos fuertes, y los niveles de glucosa en sangre bajo control, ya que ayuda a que la insulina sea más eficaz.
Mantente flexible: recuerda estirar antes y después del ejercicio para evitar lesiones musculares.
Habla con tu profesional sanitario antes de hacer cambios en la pauta de ejercicio, para asegurarte de que entiendes el impacto que podría tener en los niveles de glucosa en sangre y cualquier medida necesaria que debas tomar para mantenerte seguro y saludable.
4. No fumes
Fumar es un factor de riesgo para la diabetes y puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades del corazón y/o de los vasos sanguíneos, como la hipertensión.
5. Medicación
La alimentación sana y las actividades físicas son un buen comienzo para el control de la diabetes y pueden hacer el trabajo por sí solas. Sin embargo, si no son suficientes para normalizar los niveles de glucosa en sangre, tu profesional de la salud puede decidir que necesitas tomar medicamentos y/o inyectarte insulina para alcanzar este objetivo.

Es importante controlar tus niveles de glucosa en sangre
Monitorizar los niveles de glucosa en sangre es la forma más importante de comprobar que tiene la diabetes bajo control
Cómo controlar los niveles de glucosa en sangre:
El nivel de glucosa en sangre puede medirse utilizando un medidor de glucosa en sangre. Simplemente se extrae una gota de sangre pinchando el dedo, esta gota se deposita en la tira reactiva colocada previamente en el medidor y a continuación el medidor indica la cantidad de glucosa que hay en la sangre en ese momento. De este modo, se puede comprobar si el nivel de glucosa en sangre se encuentra dentro de los límites normales.
Automonitorización de los niveles de glucosa en sangre: ¿Cuáles son los beneficios?
- La automonitorización puede ayudarte a comprender el efecto de los cambios en la dieta, la actividad física y la medicación sobre los niveles de glucosa en sangre.7
- La automonitorización como apoyo para el control de la glucosa en sangre puede reducir la probabilidad de complicaciones macrovasculares y mejorar la calidad de vida.8
¿Qué son las pruebas estructuradas?
- Las pruebas estructuradas son una estrategia de automonitorización en la que las personas toman sus propias lecturas de glucosa en sangre a intervalos regulares a lo largo de la semana para ver cómo influyen sus actividades diarias en los niveles de glucosa en sangre.9
- Al detectar patrones o identificar los factores que hacen que los niveles de glucosa en sangre suban o bajen, es posible valorar cómo ajustar la alimentación, la actividad física y la medicación* para ayudar a mantener estables los niveles de glucosa.9

Lávate y sécate cuidadosamente las manos.

Inserta la tira en el medidor. Esto encenderá el medidor.

Pincha el costado del dedo con el dispositivo de punción.

Pon en contacto inmediatamente la punta de la tira reactiva con la gota de sangre.

Tras cinco segundos, el medidor mostrará los resultados de glucosa en sangre.

La función smartLIGHT® facilita la comprensión de los niveles de glucosa en sangre por encima (amarillo), dentro (verde), por debajo (rojo) del intervalo objetivo.10,11
Antes de utilizarlo, consulte la guía del usuario de su medidor CONTOUR® para obtener instrucciones completas. * Según lo comentado con su profesional sanitario.
Para personas con diabetes tipo 2 que requieren tratamiento de insulina
Para controlar la diabetes con éxito, los niveles de glucosa en sangre deben mantenerse dentro de los límites normales mediante inyecciones puntuales de la dosis adecuada de insulina. Sin embargo, si cambias de hábitos alimenticios o de actividad física, tus niveles de glucosa en sangre pueden bajar o subir demasiado. Si los niveles de glucosa suben demasiado (hiperglucemia) y se mantienen altos, existe el riesgo de que se produzcan daños permanentes en los órganos y otras complicaciones. Si los niveles de glucosa bajan demasiado (hipoglucemia), se pueden perder funciones importantes, como la capacidad de pensar y la capacidad para realizar tareas rutinarias.
Pregunta a tu profesional sanitario cuál es tu intervalo objetivo individual de glucosa en sangre y pídele consejo sobre qué hacer ante situaciones de hipoglucemia e hiperglucemia. Si deseas más información y asesoramiento personalizado sobre la diabetes tipo 2, consulta a tu profesional sanitario.